De igual forma, lo que sigue es salir a un mercado de competencia, de individualidad, buscando únicamente el bienestar propio, tanto económico como social, sin pensar que se están omitiendo realidades y elementos necesarios para convivir y mejorar calidades de vida no individuales, sino masivas en una sociedad.
Es así como estamos dejando de lado los valores humanos, esencia que distingue a nuestra raza humana, porque nos permite, pensar, sentir y expresar todo aquello que ningún otro ser vivo logra hacer con tanta facilidad como nosotros, al mismo tiempo genera exigencias interpersonales basadas en la escala de valores que cada persona a medida de su crecimiento y madurez va adquiriendo, fundamentados desde la educación de cada persona. Partiendo de estas reflexiones, es necesario que en la educación superior y mas aun, en la formación medica y de las demás ciencias de la salud, no se permita seguir ignorando la parte social e integral de la cual siempre debe estar adherido un medico, persona o profesional que se caracteriza históricamente por la vocación y por la necesidad de brindar ayuda al que lo necesita de una forma integral y justa, simplemente porque son herramientas necesarias para cualquier relación interpersonal y mas aun para la relación medico-paciente.
Así que nos preguntamos ¿que estará pasando con la formación de nuestros futuros médicos? ¿Importará más un diagnóstico que el paciente?
Basados en esta problemática social, entendiendo que el saber ser persona y el saber ser integral es una herramienta básica en nuestro ambiente sociocultural, Acome -Asociación Colombiana Medica Estudiantil-, se ha comprometido para trabajar en pro de estas falencias, interviniendo en comunidades poco favorecidas tanto en Bogotá como en otras ciudades con representación de la Asociación, para así rescatar en los estudiantes de medicina, desde los primeros semestres y pensando en que serán los futuros médicos de nuestros familiares, de nuestro país y muy posiblemente de otros países, la integridad como médicos y prestadores de servicios con calidad humana, dando importancia al hecho de que tratar a un paciente no solo implica tratar una enfermedad sino a una persona e implica el saber interpretar todos y cada uno de los factores biopsicosociales que hacen parte de una persona, de una cultura y de una comunidad, para así garantizar una mejor atención medica, con mayor calidad.
Es así como desde nuestra Asociación adoptamos un barrio de la localidad de Usme, en Bogotá, desde hace aproximadamente un año, donde queremos lograr un impacto social, basados en la interacción con la comunidad, conociendo sus necesidades, brindando las herramientas necesarias para el desarrollo personal y colectivo y generando desde nuestro proceso formativo un enfoque de promoción y prevención en el niño, la mujer, la familia y el anciano, generando redes que multipliquen el conocimiento para el desarrollo local de una ciudad.
ANDREA BARRERA HERNÁNDEZ
Vocal proyección social Acome
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