Para los responsables del desarrollo e implementación de las intervenciones sociales, el tema de la Evaluación de Impacto en los programas sociales no es un tema obligado en las discusiones técnicas sólo por ser un tema de moda, implica la urgencia de rendir cuentas a la sociedad por parte de las instituciones que tienen a su cargo políticas y programas comprometidos con la solución de.
Tiene que ver en gran medida además, con el análisis de costo-efectividad de intervenciones, como las direccionadas por los programas de alimentación y nutrición las cuales, en su gran mayoría, además de representar respuestas institucionales organizadas, también tienen qué ver con grandes inversiones de recursos focalizados en poblaciones específicas, en la mayoría de los casos con problemáticas de alimentación y nutrición muy severas y prioritarias de ser resueltas.
Las metodologías que se vienen utilizando por los expertos y que se aplican en la Evaluación de Impacto de programas de gran envergadura, como los programas de “Oportunidades”, en México y “Familias en acción”, en Colombia, han suscitado en el hoy por hoy un debate profundo en torno a las metodologías con las que se efectúan las evaluaciones y por ende, son numerosos los cuestionamientos sobre los resultados de las mismas.
Pero a pesar de estos avances, es claro que la Evaluación de Impacto o análisis cercanos a ésta, como la evolución de proceso, de efecto o de resultado, son sin lugar a dudas ejercicios incipientes, que no corresponden aún a la instauración de una cultura de la evaluación de los programas, sino que son respuestas a la demanda que, en la mayoría de los casos, hacen entidades financiadoras o corresponsales de políticas que vinculan en particular acciones compensatorias y resolutivas con muy importantes inversiones y recursos involucrados.
Las metodologías mas en boga se apegan a las evaluaciones de casos y controles o a las evaluaciones con grupos de control interno que, si bien representan un importante rigor metodológico, aún dejan muchas dudas sobre poder mostrar en rigor que los impactos obtenidos corresponden con toda limpieza al programa en cuestión y que no influyen en sus resultados los contextos en que está inmerso el programa y sus múltiples situaciones cambiantes, que afectan los resultados, no de los programas como tal, sino de la evaluación de impacto de manera singular.
La discusión en torno al tema apenas comienza y deja en la agenda aspectos pendientes, como la importancia de decidir si es posible estandarizar la metodología de Evaluación de Impacto, si solo los métodos econométricos proporcionan el rigor necesario para, sobre los resultados de dichas evaluaciones, tomar decisiones, mantener o cambiar intervenciones o desmontarlas.
El nivel de trascendencia de los resultados de la Evaluación de Impacto es tal que es importante plantear por lo menos un principio de precaución, frente a la tendencia a magnificar una u otra metodología y no diseñar para cada caso, como debe ser, un Modelo de Evaluación de Impacto, que incorpore la naturaleza de la intervención y sus alcances, su tiempo de desarrollo como condición inicial para hablar de impacto y las acciones que se emprenden dentro de la intervención como tal, que son sólo algunas variables a tener en cuenta, para no reencauchar metodologías de Evaluación de Impacto, útiles en un caso, pero muy distantes de las necesidades y particularidades del otro.
Por último, la tradición de las evaluaciones de impacto ha ido de la mano del conocimiento empírico, distanciándose de los procedimientos que, desde el conocimiento interpretativo, es posible desarrollar con metodologías más cualitativas, que podrían contribuir a dar elementos más profundos de análisis causal.
Trascender la Evaluación de Impacto y pasar de mirar los sujetos beneficiarios de programas como expuestos y los sujetos no beneficiarios de programas, en las mismas condiciones iniciales los expuestos como los no expuestos, hace necesario analizar qué tanto esa metodología ha permitido o no una evaluación de impacto mas integral.
Estas ultimas afirmaciones pueden parecer ligeras para los expertos en Evaluación de Impacto, pero pretenden ser un llamado a una discusión mas amplia, interdisciplinaria del tema …para no asumir de nuevo recetas y decálogos que llevan a mirar de manera estrecha una intervención integral en el momento de reportar alcances de un programa como respuesta social e institucional organizada de una problemática prioritaria ampliamente documentada, como ha sido en los últimos años el caso de los programas de complementación y ayuda alimentaria en Colombia.
Por las razones anteriormente expuestas, el Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Universidad Nacional de Colombia, del que hacen parte en alianza la Universidad Javeriana, el ICBF y la Secretaría de Salud Distrital, hizo de este tópico el tema central del Cuarto Seminario de Investigación e Información en Seguridad Alimentaria y Nutricional.
El evento convocó a profesores de las universidades de los Andes y Nacional, expertos en el tema, para intercambiar con expertos internacionales, como el profesor Orazio Atanasio, quien desde el IFS de Londres asesora al Departamento Nacional de Planeación en la Evaluación de Impacto de Programas con un importante componente de nutrición, dejando el debate en ciernes y planteando al auditorio la necesidad de acercar mas las reflexiones de los técnicos que ejecutan los programas, con los expertos que piensan su Evaluación de Impacto y los tomadores de decisiones que, en últimas, harán uso o no de los resultados de las evaluaciones de impacto.
Diplomado
Dentro de las actividades que actualmente desarrolla el Obsan está la realización del Diplomado en gestión municipal de la
seguridad alimentaría y nutricional, que tiene como propósito central proporcionar las estrategias teórico-metodológicas para la formulación exitosa del Plan municipal de seguridad alimentaria y nutricional, a partir del direccionamiento nacional y regional, a los 27 municipios del Departamento de Caldas, con la firme intención de empoderar los procesos locales y favorecer la autonomía regional en la definición de sus planes y programas de SAN, así como la gestión municipal para darle solución a las problemáticas mas sentidas.
El diplomado inicio en octubre pasado, durante la presentación de la Red de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Caldas y la Celebración del Día Mundial de la Alimentación, en la Subsede de la Universidad Nacional de Manizales- Caldas
SARA E. DEL CASTILLO M.
Coordinadora Obsan -Observatorio de Seguridad Alimentaría y Nutricional-, Universidad Nacional
|