La responsabilidad sobre el ISS no se debe diluir. Así lo consideran algunos actores del Sistema, que ven en la improvisación del Ejecutivo respecto al Instituto, una especie de cortina de humo, para no definir con claridad su futuro. No hace falta más debate, dicen, porque las fórmulas salvadoras del ISS están sobre diagnosticadas. Lo que hace falta es verdadera voluntad política del Congreso y del Gobierno.
De los debates sobre el ISS, la propuesta con mayor acogida es la que plantea incluir en el proyecto de Reforma a la Ley 100 la creación del Fondo Nacional de Alto Costo, en el que las EPS destinen un porcentaje de sus recursos de UPC que aún está por definirse, que estaría entre el 2% y 3%. A esta propuesta, por supuesto, no le caminan las EPS, pero para muchos, sería una vía muy efectiva para redistribuir las cargas del alto costo del Seguro Social y evitar que el negocio redondo se quede en manos de las EPS privadas.
Frente al tema de los jubilados del ISS, el Ministerio de Hacienda aún no responde, pese a ser un pasivo pensional de total responsabilidad sobre la Nación que está recayendo sobre los usuarios del Sistema de Salud.
El Congreso tiene ahora la responsabilidad de sacar adelante la reforma a la Ley 100 e incluir en ella una fórmula salvadora para el Seguro Social. Así lo considera, Herman Redondo, ex miembro del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud y actual Concejal por Bogotá. Para él, el diagnóstico del ISS está muy claro desde el año 2001, cuando el Instituto estaba en manos de Guillermo Fino.
Para ese entonces, se creía que para salvar el Instituto había que atacar tres factores: el costo de sus jubilados (que le representaba el 20% de sus ingresos por UPC), la sanción de la Superintendencia Nacional de Salud por el pago inoportuno a las IPS y sus pacientes de alto costo (que en su momento representaban el 28% de la UPC).
Falta compromiso
Lo que no se explican quienes defienden al Seguro Social, es la falta de compromiso del Ejecutivo con la EPS pública. Según Herman Redondo, en el 2001 los trabajadores y el propio Gobierno hicieron un esfuerzo económico importante para salvar la entidad, pero este esfuerzo no ha sido suficiente y hoy está al borde de ser liquidado, porque el Ministerio de Hacienda no asume los costos del pasivo pensional del Instituto, que equivalen anualmente a $300 mil millones, que se están sacando de los recursos de la salud.
Así mismo, no hace nada por solucionar el alto costo concentrado en la entidad, y que representa el 62% de los pacientes.
Para Redondo, la situación del alto costo del ISS es totalmente desproporcionada frente a las EPS privadas, esto, sumado a que el 45% de su población es mayor de 45 años de edad, frente a un 18% de la misma que se encuentra en las EPS privadas, evidencian que el Gobierno no le ha querido dar soluciones de fondo, porque si solamente se restara el pasivo al ISS, la entidad tendría un excedente de $132 mil millones anuales.
“Quiere decir que el ISS daría excedentes y podría ser un negocio con punto de equilibrio, pero tal parece que quienes no quieren el Seguro, ni darle solución de fondo al alto costo, insisten en mantener un subsidio cruzado a las EPS privadas”, asegura Redondo, porque “el alto costo del ISS, es un subsidio cruzado a las EPS privadas”.
“Le tememos a la improvisación del Gobierno”
Las Asociaciones de Usuarios están más preocupadas que nunca, después de sostener una reunión con Gilberto Quince, Presidente del Instituto de Seguros Sociales. “Le tememos a la improvisación del Gobierno “, dice Germán Humberto Rincón, representante de unas 40 asociaciones de Pacientes de Alto Costo.
Uno de sus temores es que muchos de estos pacientes y dada la situación económica de la EPS, tienen que recurrir a los medicamentos y tratamientos por la vía de la tutela. “Y estas tutelas contra el Seguro Social podrían perder validez desde el punto de vista técnico jurídico, ya que se fallan contra el ISS y la entidad nueva que surja después de su liquidación no tendría la obligación de cumplir”.
Por esta razón y ante la incertidumbre sobre el futuro del ISS, se están haciendo varios cuestionamientos, el primero es ¿por qué se insiste en el desequilibrio y la injusticia financiera en el Sistema General de Seguridad Social en Salud, que favorece a las EPS privadas frente al detrimento del Seguro Social, y finalmente de sus usuarios?
El segundo es que temen que, ante una eventual liquidación del Instituto, existan las garantías frente el derecho a la vida de los pacientes de alto costo, “por ejemplo, una persona que esté en diálisis no puede dar espera a todos los procesos de tramitomanía de las EPS para que se le traslade”, afirma Rincón.
Y tercero, porque muchos de los tratamientos no pueden ser suspendidos y, más que se pueda garantizar la continuidad de los mismos, les preocupa que se pueda garantizar la inmediatez. “A los pacientes con VIH, debe administrárseles medicamentos cada ocho horas, dos veces por día, si se suspende, el virus se hace más resistente”, explica Rincón.
Exigencias de los pacientes de alto costo
-Una reglamentación clara en donde se especifique en qué condiciones se haría un eventual traslado de los pacientes.
-El Gobierno debe comprometerse a respetar los derechos adquiridos, con un trato preferencial a quienes tengan tratamientos especiales.
-Se debe reglamentar, vía decreto o resolución, el trámite inmediato y con carácter de urgencia vital, en donde el Gobierno obligue a las EPS privadas a disponer de un plan de contingencia estructurado en un plan de emergencia, con los procedimientos y mecanismos de coordinación, en caso de un eventual traslado de los pacientes.
-Revisar y actualizar el inventario básico de los enfermos de alto costo que fue tramitado hace dos años por el Ministerio.
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